Podía haberlo adivinado, al fin y al cabo no era tan difícil verlo. Sabía que esto nos condenaría a los dos, y así ha sido. Quiero decir, me importa una mierda el resto, pero, ¿y la confianza? En un cubo de la basura del parque que está cerca de mi casa, supongo, flotando entre inmadurez y estupidez varia. Lo peor es que me da igual, se me han quitado las ganas de intentar conservar algo que sólo yo intento salvar, y se me han quitado las ganas hasta de hablarte. Si tuviera una máquina del tiempo... Pero bueno, me dijeron que no me arrepintiera jamás de lo que hago, así que me lo tomaré como una lección de vida: no tocar a un amigo fuera de los límites establecidos, nunca más.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario